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En Kixen podrás elegir entre una gran variedad de fregaderos, ya sean de acero inoxidable, fragranite o cerámicos. Además podrás elegir entre un estilo más tradicional hasta un diseño más moderno y actual.

ACERO INOXIDABLE

Los fregaderos de acero inoxidable son muy higiénicos y capaces de soportar temperaturas extremas. Son una apuesta segura por su elegancia, durabilidad, funcionalidad y porque encajan en cualquier ambiente de cocina.

Además, se adaptan a todos los tamaños de cocina, contando con infinitas posibilidades de personalización a nivel de tamaño, materiales y accesorios.

FRAGRANITE

Se trata de un material único compuesto en un 80% de granito natural y un 20% de resinas acrílicas, siendo así altamente resistente y manteniendo su textura inalterable a lo largo del tiempo.

Además, este tipo de fregaderos tienen una superficie antibacteriana, incorporando unos iones de plata que reducen las bacterias en un 99%, garantizando la mayor protección antibacteriana del mercado.

CERÁMICA

La cerámica con la que se fabrica este tipo de fregaderos está compuesto de arcilla y recubierto por otros materiales que le aportan brillo y color.

Se trata de un material muy resistente a todo tipo de agresiones externas, tales como elevadas temperaturas, rallones de cuchillos, resistencia a los golpes, etc. Además, gracias a su ausencia de grano, es una material altamente higiénico y resistente a la corrosión y a agentes químicos.

GALERÍA

Preguntas Frecuentes sobre fregaderos de cocina

Depende del uso: el acero inoxidable es el más versátil y resistente a temperaturas extremas; el fragranite (80% granito natural) añade protección antibacteriana con iones de plata; la cerámica destaca por su resistencia a golpes, calor y corrosión con un acabado más decorativo.

Sí, incorpora iones de plata en su composición que reducen las bacterias en un 99%, además de mantener su textura inalterable con el tiempo gracias a la mezcla de granito natural y resinas acrílicas.

Un fregadero de un seno es ideal para cocinas pequeñas; uno de dos senos permite separar tareas (lavar y enjuagar a la vez) y es más práctico si dispones de suficiente encimera.

Agua templada con jabón neutro y un paño suave bastan para el mantenimiento diario. En acero inoxidable, secar bien tras cada uso evita marcas de cal; en fragranite y cerámica, evitar productos abrasivos que puedan opacar el acabado.

No fácilmente: la cerámica es muy resistente a rallones de cuchillo y a golpes, además de resistente a altas temperaturas y agentes químicos, por lo que aguanta bien el uso diario intensivo.